Este verano volvimos por tercera vez a Cantabria para seguir descubriendo sitios nuevos de la «Tierruca» con nuestra peque. Como en anteriores viajes a esta zona, hicimos toda el itinerario con nuestro coche. Al ser nuestra tercera vez, esta ruta de 6 días por Cantabria es distinta de lo que se podría esperar si vas por primera vez. Aun así no te pierdas este post, porque en nuestro itinerario en coche de seis días pudimos visitar lugares imprescindibles en Cantabria.

Ruta de 6 días por Cantabria

Esta ruta de seis días por Cantabria la hicimos este verano extraño por la Covid-19 y fuimos improvisando un poco el itinerario sobre la marcha. Tenía claro los sitios que visitar, pero no lo habíamos organizado previamente. Por eso, hay visitas que se podrían haber hecho el mismo día, pero que hicimos en días distintos.

Día 0. Llegada por la tarde noche a Cantabria

Este día, después de comer, iniciamos la ruta de seis días por Cantabria yendo desde el Pirineo aragonés. Llegamos a Cantabria a última hora de la tarde, justo a la hora de la cena.

Día 1. Cueva de Altamira, Laberinto de Villapresente, Bosque de Secuoyas y Bárcena Mayor

Hoy tenemos pensado un día con visitas y actividades muy diversas. Empezamos en el Museo de Altamira. Acudimos temprano porque el aforo es limitado por la Covid-19 y porque, cuando estuvimos en julio, la entrada es gratuita. La entrada cuesta normalmente 3 € y es gratuita para menores de 18 años, estudiantes hasta 25 años, mayores de 65 años, discapacitados. También es gratuita: los sábados a partir de las 14.00 horas, los domingos, y el 18 de abril, 18 de mayo, 12 de octubre y 6 de diciembre.

Al llegar, nos dieron cita para visitar la Neocueva de Altamira media hora después. Se trata de una reproducción de las pinturas rupestres de la Cueva de Altamira. Y es que la cueva original es prácticamente imposible de visitar (hay una enorme lista de espera y solo se puede visitar los viernes). También estuvimos visitando el museo adyacente, donde se puede conocer un poco más del Paleolítico y de cómo era la vida en Altamira.

Cantabria con niños: la neocueva de Altamira
La neocueva de Altamira

No muy lejos de allí se encuentra el Laberinto de Villapresente, que está considerado como el mayor laberinto de España. Al principio, a mí me pareció divertido, pero después de más de media hora dando vueltas, me empezó a resultar agobiante. Aunque hay salidas de emergencia fáciles de encontrar, la peque quiso salir por la verdadera salida. A ella le encantó todo el rato. Salir del laberinto lleva alrededor de una hora. El precio es de 4€ los adultos y 3€ para niños entre 7 y 12 años. Antes de esa edad, la entrada es gratuita.

Después fuimos al Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal, un bosque con enormes árboles procedentes de la California, y cuya visita es gratuita. Es accesible con carrito y sillas de rueda a través de unas plataformas. Este bosque se ha puesto de moda últimamente, aunque las secuoyas fueron plantadas en los años 40 del pasado siglo.

La última parada del primer día de la ruta de seis días por Cantabria fue para visitar Bárcena Mayor. Está considerado como uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Y en verdad es realmente bonito. No entiendo aún como hasta la tercera visita a Cantabria no hemos ido. Es un pueblo pequeño, pero con mucho encanto.

Día 2. Parque de Cabárceno y Playa de Langre y de Arnía

Parte del día lo dedicamos a descubrir el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Es un parque enorme al que se podría dedicar perfectamente el día completo. Nosotros estuvimos hasta poco después de comer. Se recorre con coche y se van viendo desde diferentes miradores los animales que viven en Cabárceno. El parque cuenta, además de restaurantes, con zonas donde poder hacer picnic, por lo que puedes llevar tu comida, que es como hicimos nosotros. Aunque no me gustan los zoos, he de reconocer que este sitio me encantó. Los animales cuentan con muchísimo espacio y viven en semilibertad.

Cantabria con niños: Cabárceno
Parque de la Naturaleza de Cabárceno

Ya entrada la tarde, nos fuimos a dar un baño a la playa de Langre, una de las más bonitas y espectaculares de Cantabria. Esta playa está junto al abrigo de un acantilado. Tiene dos, la Pequeña y la Grande. Nosotros estuvimos en la Grade, porque había más espacio y se podía guardar la distancia de seguridad entre los bañistas.

Para terminar el día, fuimos a la Playa de Arnía, pero esta vez, no para bañarnos, sino para ver el atardecer. Y aunque desde aquí se puede ver un bonito atardecer, nosotros no tuvimos suerte, porque por la tarde, se nubló el cielo. Se encuentra en plena Costa Quebrada, un parque geológico. La playa tiene un pequeño flysch, que se asemeja al de Zumaia, y los urros, que son unos pequeños islotes rocosos.

Día 3. Liérganes, Cueva del Soplao y playa de Oyambre y Mirador de la Cornerja

La primera visita del día fue a Liérganes, que está considerado como uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Es un pueblo pequeñito bañado por el río Miera. Es famoso por la leyenda de hombre pez, del siglo XVII, que cuenta que un joven, Francisco de la Vega, se zambulló en el agua y desapareció, pero volvió a aparecer cinco años más tarde en aguas gaditanas, convertido en el hombre pez.

Por la tarde, teníamos entradas compradas on line para visitar la Cueva del Soplao. Las habíamos comprado esa misma mañana on line. Se trata de una impresionante cavidad que está considerada única por las formaciones geólogicas que tiene y que datan de hace millones de años. En la visita no se pueden hacer fotos. La visita es guiada y dura aproximadamente una hora.

Cantabria con niños: Mirador de la Corneja
Ese banco del Mirador de la Corneja suele estar muy cotizado al atardecer… Nosotros no pudimos sentarnos 🙁

Como hacía buena tarde, fuimos a darnos un chapuzón a la playa de Oyambre, otra bonita playa que pudimos conocer en nuestra ruta por Cantabria. Está situada en el municipio de Valdáliga, dentro del Parque natural de Oyambre, y a pocos kilómetros de Comillas y San Vicente de la Barquera.

Y como este día estaba completamente despejado, nos dirigimos al Mirador de la Corneja para disfrutar de uno de esos atardeceres que no se olvidan. El lugar tiene un precioso banco de madera desde el que disfrutar de la puesta de sol, pero suele estar muy solicitado, por lo que no pudimos sentarnos en él.

Día 4. Fuente Dé, Liébana y Potes

El día amaneció lluvioso por donde estábamos alojados. Ese día teníamos previsto ir a Fuente Dé, que distaba a unos 100 kilómetros. Emprendimos el camino con la esperanza de que por allí no lloviera. El camino hasta Fuente Dé es precioso, porque discurre por el Desfiladero de la Hermida, un conjunto de angostas gargantas del macizo de Ándara, formadas por el cauce del río Deva. Tiene 21 kilómetros de longitud, lo que convierten a este desfiladero en el más largo de España.

Fuente Dé es popular por su teleférico. Este salva un desnivel de 753 m en casi cuatro minutos y te lleva al corazón de los Picos de Europa. Cuando llegamos había un poco de niebla, pero aun así compramos las entradas para montar en el teleférico, con la esperanza de que la niebla se fuera disipando mientras comíamos, porque teníamos que montar una hora después. Comimos haciendo un picnic en la gran pradera que hay junto al teleférico, mientras observábamos que en lugar de desaparecer, la niebla iba incrementándose.

En la estación superior del teleférico, que se le llama El Cable, hay un mirador con unas vistas, que suponemos, impresionantes del valle. Y decimos que suponemos impresionantes, porque al llegar arriba, no se veía absolutamente nada. Dimos una pequeña vuelta, pero dada la espesa niebla, decidimos poner punto y final y seguir hacia nuestro siguiente punto de la ruta prevista.

Tras Fuente Dé, nos dirigimos a Potes, pero de camino, está Liébana. Decidimos parar para ver el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, que conserva una reliquia del Lignum Crucis (un trozo de la cruz en la que supuestamente murió Jesús crucificado, así como obras del Beato de Liébana. Junto a JerusalénRoma, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz, está considerado como uno de los lugares santos del cristianismo. Por casualidad nos encontramos con una de las visitas guiadas gratuitas que se hacen y en la que muestran el trozo de Lignum Crucis que tienen.

Después de esta visita improvisada, porque inicialmente no lo teníamos previsto, entonces ya sí que fuimos a Potes. Primero pasamos por la oficina de turismo donde nos informaron sobre lo que ver y luego ya con nuestro mapa en la mano, nos dedicamos a recorrer este pueblecito que también está considerado como uno de los Más Bonitos de España.

Día 5. Santillana de Mar y Suances

Conocimos Santillana de Mar, la llamada localidad de las tres mentiras (ni es santa, ni es llana, no tiene mar), hace unos años en nuestro primer viaje por Cantabria, antes de ser familia viajera. Como estábamos alojados al lado, decidimos a volver a visitar este pueblo que es otro de los considerados Más Bonitos de España.

Dejamos el coche en uno de los aparcamientos de pago que hay junto al casco viejo. Tras pasar por la Oficina de Turismo, estuvimos callejeando y disfrutando de ese bonito pueblo, que poco a poco se fue llenando de gente. Como es uno de los pueblos más populares de Cantabria, en temporada alta, es recomendable ir temprano para poder visitarlo en calma.

Suances
Suances

De allí, decidimos ir a Suances, un pueblo con sabor marinero y pesquero,que está en la desembocadura de la ría del mismo nombre, que hoy en día se dedica más al turismo. Suances tiene varias playas, que merecen la pena: Tagle, La Tablía, La Concha, La Ribera, La Riberuca y Los Locos, que están en el entorno de la Punta del Dichoso.

Tras acercarnos a ver el faro y el Mirador del Torco, pasamos parte de la tarde en la playa de la Concha, la más grande de la localidad. Luego nos acercamos a la playa de los Locos, que es la preferida de los surferos, con la idea de ver el atardecer, pero la tarde se nubló.

Día 6. Nacimiento del río Ebro

Este día emprendíamos el regreso a casa, pero antes de poner rumbo hacia Madrid, paramos en Fontibre para ver el nacimiento del río Ebro. Hace unos años estuvimos en el nacimiento del río Cuervo, y nos pareció muy bonito. Y siendo el Ebro, el segundo río más largo y el segundo más caudaloso de España, nos esperábamos más de este sitio.

Aunque tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880 metros, el origen está en realidad en las fuentes del río Hijar que nace en el Pico Tres Mares, a 1880 meros de altitud, cuyas aguas manan en la Fuentona, en Fontibre, tras su recorrido subterráneo por las calizas del monte Guariza.

Cantabria con niños: Nacimiento del Río Ebro
Nacimiento del Río Ebro

Aquí en Fontibre, que está a 6 kilómetros de Reinosa, se encuentra la Fuentona, un monolito de piedra con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar, que indica el lugar del nacimiento del río Ebro. Es un parque rodeado de fresnos y chopos, pequeño y con unas pasarelas para recorrerlo con comodidad. En el entorno está el Centro de Interpretación del río Ebro, donde se detallan cosas del río. En la zona, hay también mesas para hacer picnic.

La visita no lleva mucho tiempo, y en menos de una hora se puede ver sin problemas.

Otras opciones a incluir en tu ruta por Cantabria

Como comentaba al principio, esta ruta de seis días por Cantabria corresponde a nuestra tercera vez en esta región, por lo que hemos obviado otros lugares que conocemos y que si tú no conoces, te diría que incluyeras en tu itinerario:

Dónde alojarse en Cantabria

En esta ruta de seis días por Cantabria, dado que visitamos lugares en la parte oriental y otra en la parte occidental, lo ideal habría sido buscar dos bases, una por ejemplo en Santander, Santillana de Mar o Santoña, y otra por Potes, por ejemplo.

Sin embargo, al ser un viaje improvisado sobre la marcha, nuestras dos bases estuvieron muy próximas entre sí. Esto nos obligó en alguna ocasión a hacer demasiados kilómetros, como el día que fuimos a ver Fuente Dé, Liébana y Potes. Para esa visita habría sido mejor otra zona donde alojarse.

Playa de Arnía
Playa de Arnía

Reservamos los alojamientos el mismo día, solo unas horas antes de hacer el check-in. Por la Covid-19, preferimos no hacer reservas con mayor antelación por las dudas que teníamos sobre el avance de la enfermedad. Al reservar con poca antelación y ser julio, nos costó encontrar alojamientos a buen precio, por ejemplo, en Potes o alrededores.

Aun así, los alojamientos en los que estuvimos nos gustaron mucho y estuvimos muy cómodos. La razón por la que cambiamos de alojamiento fue porque no estaban disponibles para las 6 noches que pasamos en Cantabria.

Nuestros alojamientos fueron:

  • Apartamentos Alday: a unos 5 kilómetros de Santander. Están completamente equipados con cocina, y con aparcamiento subterráneo incluido en el precio. Son muy recomendables, aunque el precio es quizá un poco elevado. Nos costó 120€ la noche en régimen de solo alojamiento, con acceso a la piscina y al spa de la urbanización.
  • Pequeño estudio de Airbnb (si te registras por primera vez en la web a través de este enlace, te dan hasta 35€ para gastar en la primera experiencia). Está muy cerca del Museo de Altamira. No tiene cocina, pero sí microondas y una pequeña nevera. Se puede aparcar en la puerta sin problemas. Es muy, pero que muy recomendable. El precio es muy económico: 70€ la noche con desayuno incluido (no casero).

En otros viajes anteriores a Cantabria, nos hemos alojado en el Hostal Baviera en Pesués y en el Hotel Bahía, en Santander. Ambos estaban bien.

Presupuesto para 6 días para dos adultos y una niña de 7 años

  • Alojamiento: 570€ por seis noches de alojamiento, de las que tres fueron también con desayuno incluido.
  • Comida: 231,31€ (al alojarnos en apartamentos, hicimos muchas comidas en el alojamiento).
  • Entradas: 184,10€
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