Llevábamos pocos restaurantes recomendados apuntados en nuestra agenda porque al estar tan solo tres días en Bangkok, no queríamos perder el tiempo en buscar los lugares recomendados, pero con este restaurante no tuvimos que hacer ninguno esfuerzo porque aprovechamos que fuimos a visitar la Casa de Jim Thompson para entrar en él para comer. La verdad es que nos gustó mucho tanto la comida como el trato, aunque hay que reconocer que fue un poquito caro para lo que suele costar comer en Bangkok.

  • Dirección: Casa de Jim Thompson (Soi Kasem San 2)
  • Menú:

Para comer, pedimos dos pad thai, plato típico de Tailandia, aunque en una presentación que no hemos visto en otra parte en todo el viaje. Estaban realmente increíbles. Cabe la opción de pedirlos «spicy» -picantes- como hice yo, o pedirlos que no piquen como hizo Mari Carmen.

Además, para compartir pedimos unos langostinos con gabardina que también estaban de rechupete, pero no recuerdo el nombre tailandés del plato y no lo apuntamos.

Entrante para compartir
Entrante para compartir


Y para terminar, un brownie cada uno que estaba de muerte. Y si no que se lo digan a Mari Carmen, que todavía se está relamiendo de lo mucho que le gustó.

Brownie
Brownie

Para beber pedimos una botella de agua y una coca cola y para acompañar al brownie, yo pedí un café solo y Mari Carmen nada.

  • Total: 1.086,75 baths (unos 26 euros al cambio aproximadamente en 2011)
  • Valoración:

Aunque el precio es algo más elevado de lo que suele costar comer en Bangkok, merece bien la pena pagar ese poco más porque la comida es de una gran calidad. Aquí tomamos los mejores pad thai de todo el viaje. Y los brownies tampoco se quedaron atrás. Estaba todo delicioso.

Además, cuenta con aire acondicionado que con el calor que hacía en Bangkok se agradecía mucho poder refrescarse un poco.

Le pondría una nota de 8/10.

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