El Valle del Baztán, en plenos Pirineos navarro, se ha puesto de moda en los últimos años a raíz de los libros de la Trilogía del Baztán, unas novelas que había leído y que me habían dejado con ganas de conocer esta zona de Navarra. Así que para el puente de los Santos, decidimos visitarla. En este post, te voy a mostrar qué ver y hacer en dos días completos en el Valle del Baztán.
Contenidos del post
Dos días en el Valle del Baztán
Dónde está
El Valle de Baztan está situado al norte de la provincia de Navarra, a 54 km de Pamplona, y a 64 km de San Sebastián, en plenos Pirineos, y al lado de la frontera con Francia. Aquí en este valle nace el río Bidasoa.
A esta zona, que está formada por 15 localidades, se le llama la Suiza navarra por sus exuberantes paisajes verdes de montaña que recuerdan a aquel país.
Dicen que el Valle del Baztán es la cuna del euskera. Casi diría que oímos hablar más euskera que cuando hemos estado en el País Vasco. Y es que esta zona forma parte de lo que se llama Euskal Herria.
Ruta de dos días en el Valle del Baztán
Día 0. Madrid – Burgos
Salimos por la tarde dirección Navarra. Como el camino es largo, decidimos hacer noche de camino, en la provincia de Burgos. A la mañana siguiente madrugamos y nos pusimos en marcha temprano para llegar pronto al Valle del Baztán.
Día 1. Ziga, Irurita, Elizondo, Bertiz, Lesaka
Ziga
Llegamos temprano por la mañana al Valle de Baztán y la primera parada la hacemos en Ziga, un pequeño pueblecito de postal, pero que tiene una iglesia que sorprende por su tamaño, la iglesia de San Lorenzo, de finales del siglo XVI y principios del XVII, y a la que se conoce como la catedral del Valle.

Después de dar un paseo por Ziga, es recomendable acercarse al Mirador de Baztán. Está muy cerca del pueblo, y se podría ir andando, pero como nuestro tiempo en la zona es escaso, fuimos en coche. Las vistas del valle desde aquí son preciosas.
Irurita
La siguiente parada es Irurita, que queda también muy cerca del Mirador de Baztán. Lo más destacado de este pueblo es la arquitectura civil y la iglesia de San Salvador. Como en todos estos pueblos, lo mejor es callejear. Entre los lugares que no se puede uno perder es la plaza de la Duquesa de Goyeneche, el palacio de Jauregia, de estilo gótico, del siglo XIV, y el palacio Jauregizarrea, que dicen que es la construcción más antigua de Navarra.

Elizondo
Para mí, Elizondo es uno de los pueblos más bonito del Valle del Baztán, por no decir el que más, con sus palacetes y casas señoriales, con sus ventanas llenas de flores. Es también el pueblo más grande. Y está considerado como la capital de esta zona.

Es la localidad más famosa precisamente por la Trilogía del Baztán, porque la trama se desarrolla aquí. De hecho, podrás visitar algunos de los escenarios que salieron en la película que se hizo de la trilogía, como las Mantecadas Salazar, que en realidad es la Panificadora Baztanesa, pero que conserva el cartel que le pusieron para la película. En la Oficina de Turismo puedes pedir un mapa con las localizaciones de la Trilogía del Baztán.
Lo mejor de Elizondo es pasear por la calle Jaime Urrutia y maravillarse con las imponentes fachadas de las casas, cruzar el puente de Txokoto, con su presa, y seguir el paseo por la calle Braulio Urrutia.

Jardín Histórico de Bertiz
A orillas del río Bidaosa, en el pueblo Oieregi hay un bonito bosque, que es una de las masas forestales más grandes de Navarra: el Parque Natural del Señorío de Bertiz, que es de libre acceso. El bosque tiene unas 2.000 hectáreas, y en él abundan las hayas, los robles y las alisedas, y entre sus habitantes hay ciervos, corzos, jabalíes y numerosas especies de aves.
A la entrada del bosque está el bonito Jardín Histórico de Bertiz. Se pueden hacer muchas rutas de senderismo por el Señorío de Bertiz, pero nosotros no teníamos tiempo antes de que anocheciera, por lo que solo visitamos el Jardín, que es precioso. La entrada cuesta 3€ los adultos y los niños entran gratis.

La visita al Jardín, que tiene más de 100 años de antigüedad, lleva alrededor de una hora. En él podrás hay secuoyas, cedros, gingkos, limoneros, camelias, azaleas, hortensias, glicinas, bambúes en un precioso entorno con estanques, puentes, glorietas y miradores de estilo Art Nouveau. Asimismo hay un Centro de Interpretación de Naturaleza.
Día 2. Cascada de Xorroxin, Amaiur, cueva de Zugarrumurdi, Urdazubi
Cascada de Xorroxin
Comenzamos nuestro segundo día en el Valle del Baztán haciendo una ruta de senderismo para ver la Cascada de Xorroxin. Es un paseo relativamente sencillo, con algo de ascensión, que se realiza entre hayas y castaños. La parte más complicada que nos encontramos es que había bastante barro. La ruta comienza cerca del aparcamiento de la calle Ubidea del pueblo de Erratzu. Entre la ida y la vuelta, más el rato que echamos haciendo fotos, nos llevó casi tres horas.

Si se va temporada alta, hay que reservar la plaza de aparcamiento en este enlace. La reserva es gratuita. Nosotros tratamos de reservar el día antes porque no sabíamos si al ser puente era necesario, pero en las primeras horas de la mañana no quedaba nada disponible. Aun así, nos acercamos a primera hora de la mañana a Erratzu y logramos aparcar sin problemas. Además, hicimos la ruta a la ida casi en soledad. En cambio, cuando regresábamos al pueblo, nos encontramos con mucha gente que iba hacia la cascada.
Amaiur
Es otro de los pueblos del Valle de Baztán que más nos gustaron… Aunque es difícil decir uno que no nos gustara. Destaca el bonito arco porticado que hay que cruzar para entrar en el pueblo.

Aunque antes de llegar al arco, fuera queda la iglesia de la Asunción, y el molino de Amaiur, que es aconsejable visitar (eso sí, reserva con antelación, porque nosotros quisimos reservar la visita guiada al llegar, y estaba ya todo completo para ese día y para el siguiente). Este molino lleva produciendo harina de maíz desde el siglo XVIII y aún sigue en funcionamiento y vendiendo esa harina.
Visites o no el molino, lo que no te puedes perder es probar los talos, un plato típico del Valle de Baztán, que está formado por unas tortillas de maíz y que suelen rellenar con diferentes ingredientes. En el molino de Amaiur, hacen los talos de chistorra, de bacon, de queso y de chocolate. Nosotros tomamos tres talos y una botella de agua y nos costó todo 21,50€. Por cierto, los talos llenan mucho, así que si no tienes hambre, pídelo para compartir.

En la parte alta de Amaiur se encuentran las ruinas del antiguo castillo y el monolito que se levantó sobre los cimientos para homenajear a los que lo defendieron ante la llegada de las tropas castellanas. Desde los restos del castillo hay unas vistas preciosas de Amaiur y de parte del valle del Baztán.

Si se visita en temporada alta, como en verano, es obligatorio reservar la plaza al aparcamiento de Amaiur. Se reserva en la misma web que la de la cascada de Xorroxin. Es gratis (al menos por ahora) e incluye una entrada al museo arqueológico (que nosotros no visitamos porque lo encontramos cerrado).
Cueva de Zugarrumurdi
A media hora de Elizondo, al lado de la frontera con Francia, está la Cueva de Zugarrumurdi, que se hizo célebre a raíz de la película de Alex de la Iglesia de ‘Las Brujas de Zugarrumurdi’. Esta cueva es famosa por sus leyendas de brujería, aquelarres y culto al diablo. La entrada cuesta 6€ los adultos y 4€ los niños.
Cuenta la leyenda que en 1610, el Tribunal de la Inquisición investigó a 40 mujeres acusadas de brujería por sus vecinos. De ellas, 11 fueron condenadas a morir en la hoguera.

La visita a la cueva lleva en torno a unos 45-60 minutos. Y es recomendable combinar la visita de la cueva con el Museo de las Brujas, pero nosotros no pudimos entrar porque estaba completo ya para ese día. Así que es recomendable que si vas en temporada alta o puentes, reserves tu entrada previamente en la web.
Urdazubi/Urdax
De camino a Urdazubi/Urdax te encuentras las cuevas del mismo nombre. Son unas cuevas diferentes a las de Zugarrumurdi, que tienen estalactitas y estalagmitas, y que fueron habitadas en el Paleolítico y el Mesolítico.

Nosotros no las visitamos y seguimos hacia el pueblo, porque nos quedaba muy poco tiempo antes de que anocheciera y queríamos verlo con luz. Merece la pena darse un paseo tranquilo para ver sus canales, sus casas de indianos, el Monasterio de San Salvador, que empezó siendo hospital de peregrisno en el siglo XI, y el único molino que queda en el pueblo que es del siglo XVIII.
Día 3. Regreso a Madrid
Nosotros este día no vimos nada, y emprendimos la vuelta tras el desayuno, pero si tienes tiempo, tal vez puedas visitar algunos de los sitios que te recomiendo a continuación.
Qué más hacer si dispones de más días
A nosotros nos faltó tiempo para hacer otras visitas por la zona. Si tú tienes más tiempo, te doy algunas ideas:
- Cruzar la frontera y pasar a Francia para visitar algunos pueblos bonitos que hay en esa zona y que son de un estilo similar a los del Valle de Baztán. Visitaría Ainhoa, Espelette y Sare.
- Visitar la zona de las Cinco Villas o Bortziriak con calma, porque nosotros solo vimos Lesaka y ya de noche. Visitaríamos Bera, donde se encuentra la casa de Pío Baroja (aunque es privada y no se puede visitar por dentro), y Etxalar, un pueblo pintoresco, con estelas funerarias en el jardín de la iglesia.
- Recorrer la zona de Malerreka, donde merece la pena visitar los pueblos de Elgorriaga, donde hay un balneario, y Zubieta.

Dónde alojarse en el Valle del Baztán
Nosotros nos alojamos en Lesaka porque fue el lugar donde encontramos el alojamiento a mejor precio, pero diría que el mejor lugar donde alojarse sería en Elizondo, por su posición más central en el Valle del Baztán.

El alojamiento elegido fue el Hotel Rural Bereau, que se ubica, como decía antes, en Lesaka, a las afueras del pueblo. La habitación era familiar, sencilla, pero con buen tamaño, con una cama de matrimonio y una litera. Cuenta con baño y dispone de televisión. El hotel tiene un amplio aparcamiento.
Cada mañana sirven un desayuno muy completo que está incluido en el precio, con café o cola cao, tostadas de barra de pan, embutido, zumo recién exprimido, fruta y bollería. El precio fue de 130€ la noche.
Cómo moverse por el Valle del Baztán
La mejor opción es hacerlo en coche. Nosotros fuimos con nuestro propio vehículo, pero si no, otra posibilidad es alquilarlo bien en Pamplona, si vuelas hasta esa ciudad, o bien en San Sebastián.




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