Los Alpes suizos son una zona de ensueño, que parece sacada de un cuento. Así que en nuestro viaje a Zúrich, queríamos visitarlos. Pero al ser una escapada de dos días y medio, no teníamos muchas opciones, por lo que decidimos hacer una excursión de ida y vuelta en el día desde Zúrich para disfrutar de paisajes de postal.
Cómo visitar los Alpes suizos en un día desde Zúrich
En un solo día pudimos vivir la Suiza más espectacular, con paisajes que nos dejaron con la boca abierta 😮, y que nos hizo sentir como si estuviéramos con la mismísima Heidi. Fue una jornada intensa, pero en la que pudimos descubrir Lauterbrunnen, Grindelwald e Interlaken.
Para ello, decidimos hacer una excursión de Civitatis, que dura unas 12 horas. Es intensa, pero bien organizada y pensada para quienes quieren optimizar tiempo sin renunciar a lo imprescindible.
La salida es desde Zúrich, a primera hora de la mañana, sobre las 7:00 horas. Se hace en autocar y con guía acompañante. Ya incluso el trayecto hasta el corazón de los Alpes suizos es un plan en sí mismo, pues podrás ver carreteras escénicas, lagos, pueblos perfectamente ordenados y ese paisaje que parece diseñado con total perfección.
Primera parada: Lauterbrunnen
La primera parada de la excursión es en Lauterbrunnen, en un precioso valle glaciar, que concentra hasta 72 cascadas. Por eso, se le conoce como el “valle de las cascadas”. Precisamente el nombre de este pueblo significa literalmente “fuentes ruidosas”, precisamente por sus saltos de agua.
En este pueblo, tuvimos una hora libre antes de seguir hacia la siguiente parada, en la que pudimos ver la cascada más famosa del pueblo, la Staubbachfall, que se precipita unos 300 metros. Con esa caída, es una de las cascadas más altas de Suiza. En primavera y verano, cuando el deshielo es más fuerte, el caudal es más espectacular.

Nuestra visita coincidió la bajada de las vacas de los Alpes o Alpabzug, una celebración otoñal que suele tener lugar en la segunda quincena de septiembre, y es cuando el ganado regresa de los pastos altos a los valles. Las vacas desfilan por el pueblo con grandes cencerros, y es lo que marca el fin del verano.
Si no fuera una parada breve, Lauterbrunnen es también punto de acceso a:
- Wengen, pueblo sin coches al que se llega en tren.
- Mürren, colgado sobre el valle con vistas espectaculares.
- El tren hacia Jungfraujoch (Top of Europe).
Segunda parada: Grindelwald
A continuación seguimos hacia Grindelwald, que es el típico pueblo alpino de postal, con chalets de madera y montañas que parecen demasiado perfectas para ser reales. Aquí el protagonista absoluto es el Eiger, cuya imponente cara norte domina el paisaje.
En esta parada tuvimos algo más de tres horas libres en las que hay varias opciones:
- Pasear por el centro del pueblo.
- Aprovechar para comer con vistas a las montañas.
- Subir en teleférico hasta el mirador del monte First.
Nosotros comimos en un foodtruck unas hamburguesas y después cogimos el teleférico para ver el mirador del monte First, que está a unos 2.100 metros sobre el nivel del mar.
Ni el teleférico ni la comida están incluidas en la excursión. Y aunque el teleférico es carillo, merece mucho la pena porque las vistas son espectaculares. En la cima, además de recorrer la zona, asombrarse en el mirador, hay varias actividades de multiaventura que se pueden hacer, como una tirolina.
Tercera parada: Interlaken, entre dos lagos
Después, la excursión continúa hacia Interlaken, el pueblo “entre dos lagos”, que es lo que significa el nombre y que está situado estratégicamente entre el lago Thun y el lago Brienz (de ahí su nombre). Es más animada que Grindelwald y funciona como base para actividades de aventura en la región.
Aquí también tuvimos una hora de tiempo libre, en el que:
- Pasear por la pradera de Höhematte, con vistas a la Jungfrau.
- Recorrer su calle principal llena de tiendas y cafeterías.
- Disfrutar de las vistas del lago.
- Ver despegar parapentes si te apetece un espectáculo aéreo improvisado.
¿Merece la pena hacer la excursión?
Creo que merece la pena especialmente si:
- Tienes pocos días en Suiza.
- No quieres preocuparte por conexiones de tren.
- Prefieres una logística cerrada y cómoda.
- Viajas en familia o en grupo y valoras la simplicidad.
Suiza es un país fácil para moverse por libre, pero organizar bien combinaciones en un solo día puede ser ajustado. Esta excursión te permite cubrir tres iconos alpinos sin estrés.
Esta excursión desde Zúrich es una forma eficiente de asomarse a la Suiza más alpina en un solo día, y poder ver montañas reales, pueblos cuidados al milímetro y lagos de agua imposible.
A decir verdad, la excursión nos encantó aunque se nos hicieron todas las paradas muy cortas, pero nos sirvió como aperitivo, para cerciorarnos de que algún día volveremos con más calma para ver todos estos sitios mejor.
Consejos prácticos
- Ropa en capas: incluso en verano puede refrescar en montaña.
- Calzado cómodo
- Efectivo o tarjeta: Suiza no usa euro (aunque a veces lo aceptan), la moneda es el franco suizo. Nosotros usamos la Revolut y la N26.
👉 ¿Te imaginas este plan en tu próximo viaje a Suiza?




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