¿Te imaginas conducir entre campos infinitos de tulipanes y perderte por pueblos de postal? En primavera, es posible en los Países Bajos, un país que florece y se convierte en un auténtico deleite para la vista. En este post, te voy a mostrar una ruta de 3 días perfecta para vivirlo todo.
Contenidos del post
Ruta para tres días
Día 1️⃣
✈️ El primer día comenzamos volando de Madrid a Ámsterdam, ciudad en la que aterrizamos en torno a las 13:00 horas. En el mismo aeropuerto, alquilamos coche de alquiler porque así tendremos libertad sobre ruedas para explorar a nuestro aire.
La primera parada es en el restaurante Hans & Grietje Pancake House, que es un lugar de cuento de hadas, lleno de fantasía.

Si viajas con niños es una parada imprescindible porque es un restaurante con un montón de cosas para divertirse: columpios, toboganes, colchonetas gigantes… Y lo mejor es que no hay que pagar entrada ni nada. Solo consumir en el restaurante. Recomiendan reservar con antelación porque es un restaurante bastante popular y suele llenarse.
No obstante, nosotros reservamos al aterrizar, pero como lo hicimos para comer las 15:30 horas, una hora rara para la comida en Países Bajos, había muchas mesas libres. La reserva tiene coste, 10€ por persona, que te descuenta luego de la cuenta de lo que pidas.
Después de comer tranquilamente y de que la peque jugara un poco, pusimos rumbo a Amersfoort, un precioso pueblo de aspecto medieval, una auténtica joya. Tiene un casco antiguo ideal para pasear sin pasear sin prisas, con callejuelas empedradas y con canales. Recomiendan subir a la torre Onze-Lieve-Vrouwetoren para ver el atardecer sobre la ciudad, pero nosotros la encontramos cerrada.
Día 2️⃣
Comenzamos el día visitando los molinos de Kinderdijk, un conjunto de 19 molinos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se pueden visitar gratuitamente si los ves únicamente por fuera, camainando por los senderos habilitados. Tan solo se paga el aparcamiento, que cuesta 9€.
Hay dos molinos que están abiertos a las visitas, pero para verlos, se hace adquiriendo una entrada conjunta que cuesta 19,50€ y que incluye también un paseo en barco por el canal que bordea los molinos, subida a la terraza panorámica del Centro de Visitantes, y la entrada a la estación de bombeo, y la proyección de una película sobre los molinos.

Nosotros nos conformamos con verlos por fuera. Después, pusimos rumbo al sur del país, hacia Goeree-Overflakkee, donde encontraremos los primeros campos de tulipanes del viaje. Aquí empieza el festival visual de verdad, donde podrás hartarte a hacer fotos. Tan solo tendrás que perderte por las carreteras secundarias de esta zona para poder ver los campos y pararte con el coche a hacerte fotos.
Estos campos son privados, y no puedes adentrarte en ellos. Si te ve alguno de los dueños de los campos, te echarán del campo, porque temen que puedas estropearlos. Por eso, si quieres hacerte fotos sin tener que temer estropear los tulipanes, tu sitio es The Tulip Barn, un jardín preparado para que te sumerjas literalmente entre las flores.

Además, tienen decorados para que te puedas hacer fotos muy para Instagram, como marcos, columpios, bicis… La entrada es más barata si la compras on line: 8,50€ los adultos y 3,50€ los niños.
Terminamos el día dando un paseo relajado en Delft, que dicen que es como Ámsterdam en pequeñito, con canales, placitas acogederas y mucha historia. Es conocida por ser donde produce la cerámica pintada en blanco y azul típica de aquí. Además, en el casco antiguo está la Iglesia Vieja, de estilo medieval, donde se encuentra el sepulcro del pintor Johannes Vermeer, oriundo de la ciudad. Aquí en esta localidad pintó ‘La joven de la Perla’.
Día 3️⃣
Hoy toca madrugar porque visitaremos Keukenhof, el jardín de flores más impresionante de Europa, con más de 7 millones de flores. La mejor hora para visitarlo es a primera hora o la última si quieres evitar las multitudes. Este parque solo abre de mediados de marzo a mediados de mayo (aproximadamente) y es recomendable comprar la entrada con antelación on line, porque muchos días, sobre todo en fin de semana, cuelgan el cartel de entradas agotadas.
Si vas con tu coche, el parking tiene coste: 9€ si lo compras on line y 14€ si lo pagas allí al llegar. Otra posibilidad es que vayas en una excursión desde Ámsterdam, que incluye transporte, entrada y guía.
Tras la visita, que nos llevó unas 3 horas y poco, nos dirigimos a Hoorn, para poder montar en un tren de vapor que cruza la región de West Friesland, entre campos de tulipanes, pero no había tickets para ese día, ni el siguiente. Así que si no quieres que te pase como a nosotros, cómpra los billetes anticipadamente on line.

Como aún queríamos ver más campos de tulipanes, fuimos a buscarlos por West Friesland, donde además de poder disfrutar del espectacular colorido de los tulipanes, vimos pasar el tren en el que no pudimos montar.
Y para terminar, hicimos dos paradas más llenas de magia: primero paramos en Broek in Waterland, un pueblo muy cuqui, tranquilo, con casas de madera y un laguito. Y para cerrar, pasamos por Zaandam, conocido como el “pueblo de Lego”, con sus coloridos edificios apliados que parecen de juguete.
Día 4
En este día madrugamos para coger el vuelo de vuelta a Madrid.
Dónde alojarse en Países Bajos
Los Países Bajos es un país de pequeño tamaño, con lo que si buscas algo central, no hará falta que busques muchas sedes para hacer este viaje.
Nosotros optamos por Rotterdam, por el Novotel Rotterdam-Schiedam, porque fue la opción más económica que encontramos para las fechas en las que estuvimos. Y aún así, pagamos por la habitación triple con desayuno incluido y el parking (cuesta 10€ el día) por 202€ la noche. El hotel estaba muy bien y el desayuno era espectacular. Aquí pasamos dos noches.
Para la última noche, lo hicimos en el Ibis Budget Amsterdam Airport. Nos decidimos por cambiar de hotel porque al día siguiente teníamos que estar en el aeropuerto a las 7:00 horas. En este caso, la noche en habitación triple, con desayuno y parking (cuesta 19€ la noche) nos salió por 175€.
Cómo llegar y cómo moverse
Para hacer este viaje puedes volar, como nosotros a Ámsterdam, o también cabe la opción de que vueles a Eidhoven. Lo mejor que puedes hacer es consultar en Skyscanner para ver cuál puede ser la opción más económica.

Aunque el servicio de trenes funciona muy bien en Países Bajos y es muy buena forma de desplazarse por el país, para hacer esta ruta en busca de tulipanes, creo que es mejor reservar un coche de alquiler. Nosotros alquilamos con Europcar, reservado a través de AutoEurope, que nos costó con el seguro básico 155,53€.
Consejos
🌸 La mejor época para esta ruta es entre a mediados de abril, cuando los campos están en pleno esplendor. Lleva ropa cómoda, batería externa para el móvil (vas a hacer muchas fotos) y muchas ganas de disfrutar.
🌟 Como en otros viajes, para esta ocasión confiamos una vez en Heymondo. Por ser lector nuestro, te harán un 5% de descuento y si viajas en familia, el descuento asciende a un 15%.
¿Te animas a una escapada floral? 🌷🇳🇱




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